| El alcalde lleva hasta el Defensor del Pueblo Andaluz el mal estado del 'Soledad Alonso de Drysdale' |
| Martes, 01 de Diciembre de 2009 20:59 |
En el escrito, Eugenio Gonzálvez describe el “lamentable†estado del centro educativo y denuncia “la pasividad†y “el desprecio†del delegado de Educación hacia la Villa de Gádor Las medidas anunciadas por el equipo de Gobierno de Gádor para lograr que la ConsejerÃa de Educación acabe con la “penosa†situación que está sufriendo la familia educativa del colegio público ‘Soledad Alonso de Drysdale’ no han tardado en llegar. Hay que recordar que este colegio tiene más de 50 años de antigüedad y que el Ayuntamiento lleva casi cuatro años pidiendo, por activa y por pasiva, que la Junta de AndalucÃa cumpla con su obligación de eliminar las deficiencias exisitentes en sus edificios. La Delegación de Educación no sólo no ha actuado, sino que, además, ha ignorado tales peticiones. Por este motivo, el alcalde de la Villa, Eugenio Gonzálvez, ha remitido un escrito al Defensor del Pueblo Andaluz en el que se le pide que interceda por los alumnos, profesores y padres de este colegio y se le insta a actuar en defensa de sus derechos, seguridad y bienestar. “No podemos permitir que el delegado ignore, desprecie y margine a los gadorenses que tienen que ver impasibles como su colegio cuenta con deficiencias en materia de estructura, instalaciones eléctricas, fontanerÃa, climatización, etcéteraâ€, critica.Además, el máximo edil ha adjuntado un dossier con un informe del arquitecto, fotografÃas y la documentación que prueba todas y cada una de las peticiones realizadas por el Ayuntamiento, a través del pleno y de solicitudes de AlcaldÃa. En la misiva, el alcalde expone una a una las deficiencias: “El colegio necesita, desde hace unos cuantos años, que se acometan las obras de reparación de las cubiertas y solerÃas, que han provocado goteras y humedades; la sustitución las carpinterÃas de hierro y madera por PVC o aluminio, puesto que han perdido toda su capacidad de aislamiento térmico; la supresión de las barreras arquitectónicas y la dotación de un ascensor o plataforma que posibilite el libre acceso a los alumnos discapacitados del centro a todas las dependencias educativas; y la reparación de los aseos que se comprometió a arreglar con el Ayuntamiento, ya que la Administración Local cumplió su parte del trato y reformó el aseo que le correspondÃa. En definitiva, necesita una serie de mejoras necesarias para llevar a cabo una modernización de las instalaciones y la adaptación a las necesidades educativas de hoy. El CEIP no cumple con los mÃnimos exigidos por la Ley en materia de accesibilidad. Las diferentes barreras arquitectónicas impiden al alumnado con discapacidad poder acudir al aula digitalâ€, suscribe en el escrito. Asimismo, Gonzálvez ha criticado la pasividad del delegado ante las múltiples comunicaciones que le ha remitido el Ayuntamiento explicando la imperiosa necesidad de estas obras. Año tras año, el silencio de la Delegación está provocando que las instalaciones del colegio se vayan deteriorando más. Lo peor de todo es que alumnos, padres y madres tienen que soportar las “burlas†del Delegado de Educación, Francisco Maldonado, que en una de sus visitas al centro educativo afirmó que el colegio, como las personas, con 50 años está en la flor de la vidaâ€, apostilla en la misiva. El alcalde de Gádor ha solicitado que inste a la Junta de AndalucÃa, a través de la Delegación de Educación, a cumplir con su obligación de reformar este centro educativo de la Villa, puesto que el Ayuntamiento está cumpliendo con su compromiso de llevar a cabo las labores de mantenimiento. El equipo de Gobierno no va a soportar más esta situación. “Nos están tomando el pelo. Los niños de Gádor cuentan con un colegio que está más cerca del siglo XIX que del XXI. No estamos dispuestos a que sigan recibiendo clases en unas condiciones tercermundistas. Tiene que cumplir con sus obligaciones porque al ritmo que va nos pedirá al Ayuntamiento de Gádor que le paguemos los sueldos de los profesoresâ€, concluye. |


Las medidas anunciadas por el equipo de Gobierno de Gádor para lograr que la ConsejerÃa de Educación acabe con la “penosa†situación que está sufriendo la familia educativa del colegio público ‘Soledad Alonso de Drysdale’ no han tardado en llegar. Hay que recordar que este colegio tiene más de 50 años de antigüedad y que el Ayuntamiento lleva casi cuatro años pidiendo, por activa y por pasiva, que la Junta de AndalucÃa cumpla con su obligación de eliminar las deficiencias exisitentes en sus edificios. La Delegación de Educación no sólo no ha actuado, sino que, además, ha ignorado tales peticiones. Por este motivo, el alcalde de la Villa, Eugenio Gonzálvez, ha remitido un escrito al Defensor del Pueblo Andaluz en el que se le pide que interceda por los alumnos, profesores y padres de este colegio y se le insta a actuar en defensa de sus derechos, seguridad y bienestar. “No podemos permitir que el delegado ignore, desprecie y margine a los gadorenses que tienen que ver impasibles como su colegio cuenta con deficiencias en materia de estructura, instalaciones eléctricas, fontanerÃa, climatización, etcéteraâ€, critica.